Mayte Bonilla Castro

Entrevista a Oriol Marimón Garrido, químico, divulgador y miembro de The Big Van Theory. Este grupo de investigadores, que intenta hacer más accesible el conocimiento científico a públicos de todas las edades, surgió a raiz del concurso de monólogos científicos Famlab.

Este concurso comenzó a celebrarse en 2005, gracias a una idea original del Festival de Cheltenham con el objetivo principal de fomentar la divulgación de la ciencia, identificando y dando a conocer nuevos talentos, a través de este formato tan innovador como es el monólogo científico.


No es fácil mantenter el equilibrio entre hacer divulgación de forma amena y divertida y no caer en desvirtuar el trabajo científico. ¿Cómo intentais lograr esto?

Logotipo_Transparente_BigVanCienciaNosotros, los componentes de The Big Van Theory, lo arreglamos, por decirlo de alguna manera, manteniendo un nivel elevado de contenidos dentro de nuestros monólogos. El humor nunca se nos olvida. Cada vez está más demostrado que el cerebro necesita emocionarse para aprender. El humor es una herramienta para hacer llegar un contenido, que es lo que nosotros queremos conseguir… Que la gente conozca, no sólo contenidos científicos, sino que también apostamos mucho por transmitir los valores asociados a la ciencia y al desarrollo científico; los retos sociales a los que enfrenta la ciencia,  el pensamiento y la capacidad crítica inherentes en el desarrollo del conocimiento científico, cómo este conocimiento es generado y las diferencias que tiene con otros tipos de conocimiento, que también están ahí y que mucha gente da por válidos; en la ética, en el proceso de investigación, en el género, que también está muy presente en ciencia y que nos quedan muchas barreras por superar… Todo eso lo incluimos en nuestros espectáculos científicos y en nuestras formaciones. Formaciones que damos para profesorado, para personal investigador o para cualquiera que quiera comunicar ciencia; y también en los proyectos educativos que realizamos dentro y fuera de las aulas.

¿Qué os parece lo más difícil de divulgar?

Pues lo que tenemos es que cada científico, cada investigador hace su propio monólogo de los temas que él o ella investiga. Esa es la manera de conseguir que las cosas se puedan explicar… Para mí sería bastante complicado, por ejemplo, explicar temas de física cuántica cuando yo soy químico y mi especialidad es en la química y la biología molecular. Entonces, de esta manera es como lo conseguimos.

¿Qué formato os parece el mejor?

Creo que cada uno de los formatos que utilizamos al final te permite conseguir unos ciertos objetivos. Entonces un espectáculo, ya sea el de monólogos científicos o el de Clowntifics para los más pequeñitos, rompe estereotipos, motiva, acerca la ciencia pero no tiene la capacidad de enseñar. No va a sustituir nunca las clases que tienen que tomar los niños en la escuela. Nuestros proyectos educativos, en los que ya pasamos más horas dentro del aula, ahí sí que tenemos capacidad de transmitir ese conocimiento y todos esos valores de los que hemos estado hablando hace un momento. Los libros ya permiten profundizar mucho más. Una persona con un libro podrá aprender, podrá conocer más. Cada uno de los formatos tiene unos objetivos. Y si tú con un formato intentas conseguir objetivos que no están, digamos, a su alcance, pues probablemente no llegues a conseguirlo. Por eso tenemos muy claro y analizamos muy bien qué es lo que queremos conseguir con cada uno de nuestros proyectos y de ahí es de donde elegimos un formato u otro.

Creo que es importante trabajar la creación del pensamiento y la capacidad de expresarnos y de contar.

¿Crees que el curículum educativo está bien planteado? ¿Debería haber algunas asignaturas obligatorias de letras en ciencias y viceversa?

Sí que creo que la ciencia debería ser considerada más cultura. Deberíamos empezar por el tema de cultura científica y se debería incluir. Igual que las personas que hemos estudiado una carrera científica… Yo creo que necesitaríamos en la universidad más de lengua y algo más de filosofía. Creo que es importante trabajar la creación del pensamiento y la capacidad de expresarnos y de contar. También creo que sí, que en el resto de carreras se debería incluir algo, si no ciencia, al menos de historia de la ciencia. Conocer qué es lo que hay, qué es lo que se ha hecho, cómo se genera ese pensamiento. Creo que es importante para generar ciudadanos y ciudadanas más críticos, más capaces de pensar y razonar. Pero bueno, si hiciéramos este tipo de cosas no tendríamos la sociedad que tenemos ahora.

¿Piensas que mejorarán las condiciones laborales de los científicos en España?

Yo soy muy optimista. Yo crezco científicamente hablando en la era dorada de la ciencia en España, cuando empalmanos esos gobiernos socialistas en los que se hizo una grandísima inversión en ciencia en todos los ámbitos: en infraestructuras, en equipamiento, en becas y en dinero. Entonces, en ocho años que duró esta época, España se puso a la cabeza en muchas líneas de investigación y desarrollo, tanto cientifico como tecnológico. Todo eso se perdió, pero yo soy optimista y creo que volverá. Ahí estamos poniendo nuestro granito de arena para fomentar el pensamiento crítico, que con pensamiento crítico todo funciona bien.

¿Que proyectos tenéis actualmente?

Tenemos varias líneas de proyectos. Estamos ahora mismo a la espera de que se resuelvan varias convocatorias de proyectos, tanto a nivel europeo como a nivel nacional. Estamos en la línea de incluir cada vez más los valores en nuestras actividades y conseguir que la comunicación de la ciencia tenga también un carácter de transformación social; y por otro lado también estamos trabajando temas de ciencia ciudadana. Entonces estamos un poco a la espera… Realizando proyectos educativos como por ejemplo el Cuestión de ciencia, un nuevo proyecto en el que estamos fomentando vocaciones científicas en los jóvenes; permitiéndoles que sean ellos los que hagan sus propios monólogos científicos. Es una iniciativa que estamos llevando a cabo con el parque científico de Barcelona y otros parques científicos de España y Bayer; porque Bayer España cumple ciento veinte años y es quien patrocina esta actividad en conmemoración de su aniversario. También llevamos la comunicación de la ciencia a otros países de Latinoamérica. Por ejemplo este año participamos en el mes de la ciencia de Costa Rica. En temas así más literarios estamos trabajando en un nuevo libro sobre la tabla periódica. Es una novela, novela juvenil, dirigida principalmente a los adolescentes, pero esperemos que a los adultos también les guste.